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viernes, 7 de enero de 2011

Educación como herramienta para el desarrollo


Hoy vivimos en un mundo en que estamos volviendo a una política basada exclusivamente en las etiquetas, en etiquetas religiosas, etiquetas tribales, etiquetas raciales, etiquetas xenófobas, frente a una política basada en las ideas a la cual todo el mundo puede adherirse, porque las ideas acertadas o erróneas están abiertas a cualquiera que las pueda comprender o las pueda compartir.
La educación es el esfuerzo por compartir las etiquetas e ideas, por hacer que los seres humanos no nos ocultemos detrás de etiquetas cerradas que nos separen de los demás, sino que promovamos las ideas, controversia de ideas y aceptación de ideas, es decir que los seres humanos aprendan a deliberar.
De nada sirve un científico si no puede aportar ideas para el desarrollo intelectual de sus semejantes, existe una contraposición entre las enseñanzas técnicas y las humanidades. Evidentemente ambas son importantes, porque nuestro tiempo necesita competencias técnicas, pero no una técnica ciega que nos convierta en autómatas funcionales, citando a Fernando Savater en su discurso con motivo del reconocimiento del título Honoris Causa en educación “a mí siempre me ha parecido particularmente horrible aquella contestación que daba Von Braun, el famoso físico alemán que había trabajado para el gobierno de Hitler por un tiempo y había inventado aquellas famosas V2 que lanzaron sobre Londres, después de la guerra fue reclutado por los Estados Unidos para participar en proyectos de viajes al espacio con cohetes. En una ocasión, ya ha finales de su vida alguien le preguntó: ¿usted no ha sentido algún tipo de preocupación, sabiendo que esas bombas, que usted lanzaba sobre Londres, causaban tantas muertes?, y Von Braun contestó: mire usted, mi problema como físico, va exclusivamente desde que el proyectil sale hasta que cae, pero de donde sale y donde cae no es mi teoría”.
Yo creo que eso es muy peligroso, porque hemos visto a lo largo del siglo XX, lo que puede hacer la ciencia desprovista de conciencia. Algo igualmente peligroso es una conciencia sin ciencia, que por teorías atrasadas llegan al extremo de sacrificar vidas en nombre de ideologías religiosas o creencias sin el conocimiento de los avances de la ciencia y teorías actuales, llevando al terrorismo y vicios que vemos actualmente en todas partes del mundo.
La educación es un instrumento de transformación social más eficaz, más duradera, y de más largo alcance que cualquiera de las revoluciones sangrientas pero superficiales que tantas veces se han visto en nuestro mundo. La revolución del pensamiento, de la inteligencia, del conocimiento, de la convivencia, de las formas de expresión, hacer que los seres humanos se comprendan mejor, que se establezcan con otros esa igualdad básica que a veces  nuestra cultura o nuestra apariencia física desmienten. Mantenerlas unidas es en ultimo termino el objetivo de la educación, no reducir el ser humano a un autómata útil en una tarea específica, ni a un  terrorista iluminado, sino crear hombres y mujeres comprensivos, y a la vez experimentales y espirituales.
Para el desarrollo de una nación o una región, en todas sus áreas, es necesario crear individuos con capacidad de razonar y actuar, no simplemente personas que van a trabajar ó van a ocupar un puesto en la sociedad, no es simplemente enseñar normas de conducta para que las personas no causen problemas ni trastornos en su medio social, es crear personas que vayan a protagonizar la gestión de la sociedad.
Hay que educar personas que no se cierren a simplemente personas dóciles que se dediquen a trabajar, es crear personas que junto a otras sean capaces de gestionar de manera eficiente el rumbo de una sociedad, personas que hay que educar individualmente como si del desarrollo de ellos dependiera el futuro ó la libertad de nosotros, de lo contrario estaríamos condenados a nuestra desintegración interna dejando paso a la violencia, inseguridad, e injusticia, porque al  final los estados son como barrios dentro de una ciudad, en donde todas las guerras son guerras civiles y los problemas de una comunidad afecta a todas las demás.
En un mundo más global en el que todos están conectados, con flujos de información por todos lados, no podemos seguir dependiendo de murallas o rejas para separarnos del mundo real, lleno de peligros e inseguridad, que es lo que vemos en las ciudades donde los conjuntos urbanizados estas separador por muros de las comunidades marginadas, buscando seguridad que no existe, soluciones que no atacan de raíz el problema, acrecentando el problema.
El reto del siglo XXI, es supera esas barreras para no depender de muros y crear un mundo más seguro con una sociedad que eduque para la vida, para la paz; en donde la educación no sea un gasto sino una inversión, al final el desarrollo no es económico ni material sino de la cultura, del pensamiento, de la conciencia.

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